Desde la presidencia del Capítulo Monterrey de ASHRAE, Paula Segovia impulsa una visión donde la ingeniería, la comunidad y la salud de los edificios convergen para transformar el impacto del HVAC en la sociedad.
Por: Selene Mandujano
En una industria tradicionalmente asociada con ingeniería y técnica, el liderazgo también se construye desde la visión, la comunicación y la capacidad de conectar personas. Paula Segovia, presidenta del Capítulo Monterrey de ASHRAE y directora de mercadotecnia en AIRCARE de México, representa una nueva generación de líderes en el sector HVACR: profesionales que combinan conocimiento técnico, sensibilidad social y una clara convicción sobre el impacto que la climatización puede tener en la salud, el aprendizaje y la calidad de vida de las personas.
Su historia con la industria comenzó prácticamente desde la cuna. Hija de la fundadora de AIRCARE de México, una empresa dedicada a la limpieza de ductos y filtros de aire, Paula creció entre oficinas, eventos y conversaciones técnicas. “Desde muy pequeña estuve expuesta a este mundo. Mis veranos los pasaba ayudando en la empresa, contestando teléfonos o acompañando a eventos. Sin darme cuenta, la industria HVACR se volvió parte natural de mi vida”.
Uno de los recuerdos que más marcaron su vínculo con el sector ocurrió hace dos décadas, cuando su madre asumió la presidencia de ASHRAE Capítulo Monterrey. “Ese fue el primer evento formal al que asistí y se me quedó muy grabado. Fue cuando entendí que esta industria no solo trata de equipos o instalaciones, sino también de comunidad, liderazgo y desarrollo profesional”.
Con el paso de los años, Paula desarrolló una carrera que combina dos mundos aparentemente distintos: el técnico y el de marketing. Para ella, lejos de ser opuestos, ambos se complementan. “La parte analítica te da estructura y fundamentos; el marketing te permite comunicarlo. En asociaciones como ASHRAE, donde existe un gran conocimiento técnico, uno de los retos es justamente traducir ese valor para que más personas entiendan su impacto”.
El HVAC y la refrigeración impactan vidas todos los días, aunque no siempre lo veamos.”
Su involucramiento activo en ASHRAE comenzó gracias a la invitación de colegas y mentores dentro del capítulo. “Jeanette Hay y Jackie Hay me invitaron cuando estaban formando el comité de sustentabilidad. Recuerdo que me dijeron: ‘no te preocupes, solo tienes que organizar una carrera para 500 personas´”, comenta entre risas.
A partir de ahí su participación fue creciendo. Más adelante, Rolando Rubio, entonces líder del comité YEA (Young Engineers in ASHRAE), la invitó a participar en un encuentro internacional de liderazgo con jóvenes ingenieros de distintos países, una experiencia que amplió su visión sobre el alcance global de la organización. “Ese evento fue un parteaguas para mí; entendí mucho mejor lo que representa ASHRAE y el impacto que puede tener en la industria”.
Asumir la presidencia del Capítulo Monterrey representó para ella un desafío importante. El capítulo cuenta con más de 25 años de historia y es reconocido como uno de los más sólidos de la Región 8 de ASHRAE. “Sentí una responsabilidad muy grande. Sabía que el reto no solo era mantener el nivel del capítulo, sino también hacerlo crecer”.
Con el tiempo, el liderazgo del capítulo identificó su potencial para asumir mayores responsabilidades. “Eleazar Rivera fue una de las personas que me impulsó a dar el siguiente paso. Recuerdo que me dijo: ‘ya estás lista, te vemos preparada’. Ese voto de confianza fue lo que terminó de motivarme a involucrarme más a fondo”.
Confiesa que al principio dudó antes de aceptar el cargo. “Sabía lo que implicaba ser la cara del capítulo y el nivel de compromiso que exige la presidencia. Pero cuando tomo una decisión, me comprometo al cien por ciento”.
Uno de los primeros retos de su gestión llegó prácticamente desde el inicio: la organización de actividades alrededor de la AHR Expo México en Monterrey. El evento reunió a miles de profesionales del sector y requirió más de un año de planeación. “Fue un proyecto de gran magnitud que implicó coordinar paneles, conferencias, patrocinadores y actividades para visitantes internacionales. Además, me obligó a salir de mi zona de confort, participar en paneles, hablar en inauguraciones y dar entrevistas. Fue muy retador, pero también muy enriquecedor”.
Sin embargo, el proyecto que Paula identifica como el más significativo de su gestión tiene un enfoque social. Se trata de una iniciativa impulsada por el capítulo para mejorar las condiciones ambientales de una escuela pública en Monterrey, bajo un enfoque integral de edificios saludables.
“La idea comenzó con algo sencillo: donar purificadores de aire para que los niños pudieran respirar aire limpio dentro de sus aulas. Pero después entendí que podíamos hacer mucho más”. Inspirada por el tema anual de ASHRAE sobre edificios saludables, el proyecto creció para integrar múltiples aspectos del bienestar en los espacios educativos: calidad del aire interior, iluminación adecuada, confort térmico, acceso a agua limpia y mejoras en el entorno urbano.
El proyecto logró sumar la participación de diversas empresas, instituciones académicas y autoridades locales. Empresas del sector aportaron equipos y materiales, mientras que organismos públicos colaboraron en mejoras de infraestructura urbana alrededor de la escuela.
“Al principio queríamos impactar a una escuela pequeña, pero el proyecto fue creciendo gracias al trabajo en equipo. Hoy estamos impactando a más de cien niños, además de maestros y familias. No es solo mejorar un salón de clases; es transformar el entorno donde esos niños aprenden y conviven”.
“Entré siendo una persona y salgo siendo otra.”
La iniciativa fue reconocida a nivel internacional por ASHRAE, que la seleccionó entre los proyectos destacados a nivel global. Para Paula, más allá del reconocimiento, lo importante es el impacto a largo plazo. “Lo más valioso es que no se trata de un proyecto de un solo día. Es algo que seguirá beneficiando a generaciones de estudiantes”.

Liderar el capítulo también representó un proceso de crecimiento personal. “Entré siendo una persona y salgo siendo otra”, afirma. Durante su presidencia ha tenido que gestionar equipos formados por profesionales de distintas generaciones, desde miembros fundadores hasta jóvenes ingenieros que recién comienzan su trayectoria.
“Uno de los mayores aprendizajes ha sido justamente liderar generaciones distintas. También aprender a moderar cuando hay resistencia al cambio y a confiar más en mis propias decisiones”.
En paralelo a su rol institucional, Paula se desempeña como directora de mercadotecnia en AIRCARE de México. Desde esa posición ha encontrado una forma de fortalecer la visibilidad de ASHRAE y ampliar su alcance hacia nuevos sectores. “El marketing me ha ayudado a comunicar mejor quiénes somos como asociación, no solo dentro de la industria, sino también hacia gobierno, universidades y otros actores”.
En cuanto al futuro del sector, considera que la pandemia aceleró la conciencia sobre la importancia de la calidad del aire interior y los edificios saludables. “Antes podía parecer una tendencia, pero hoy sabemos que es esencial. Los edificios donde vivimos, trabajamos o estudiamos influyen directamente en nuestra salud”.
Para quienes comienzan su carrera en el sector HVACR, Paula tiene un mensaje claro: están en una industria con enorme impacto social. “El HVAC y la refrigeración no son una moda; son fundamentales. Desde hospitales y escuelas hasta la cadena de frío de los alimentos, esta industria impacta vidas todos los días”.
También recomienda a los jóvenes involucrarse en asociaciones profesionales como ASHRAE. “Estar rodeado de gente capacitada, actualizada y comprometida con estándares de calidad te ayuda a crecer profesionalmente y a generar confianza con los clientes”.
Con el cambio de presidencia programado para junio, Paula confía en que el capítulo continuará fortaleciendo su posición dentro de la región. “Cada mesa directiva deja el nivel un poco más alto, y el reto es seguir creciendo”.
“Quiero inspirar a que más personas se animen a hacer algo diferente.”
A cinco años, imagina un capítulo aún más influyente, con mayor presencia en el ecosistema de la construcción, la arquitectura y la gestión de edificios. “Me gustaría que ASHRAE fuera cada vez más reconocido fuera de nuestro sector y que sus estándares influyan de forma más directa en la forma en que diseñamos y construimos nuestros edificios”.
Si tuviera que resumir su presidencia en una frase, no duda en hacerlo de manera sencilla y directa:
“Dejar huella y hacer algo por tu comunidad”.
