La transición hacia refrigerantes de menor impacto ambiental y el crecimiento de nuevas aplicaciones están redefiniendo las prioridades del HVAC&R. Durante AHR Expo México 2026, especialistas de Chemours abordaron los desafíos tecnológicos, de seguridad y capacitación que enfrenta la industria.
Por Redacción
La evolución de las regulaciones ambientales y las crecientes exigencias de eficiencia energética están acelerando el desarrollo de nuevas soluciones para aire acondicionado y refrigeración. Este escenario plantea desafíos para fabricantes y usuarios finales, pero también abre oportunidades en mercados emergentes.
En el marco de AHR Expo México 2026, celebrada en Guadalajara, Minjin Kim, Global Marketing Manager de Chemours, y Libertad Sáenz, Gerente de Ventas para el Negocio de Soluciones Térmicas y Especializadas de la compañía, compartieron su perspectiva sobre esta evolución y las oportunidades que representa para el futuro del sector.
Para Kim, las expectativas del mercado se han diversificado. La compañía atiende aplicaciones de aire acondicionado, chillers y refrigeración comercial, al tiempo que amplía su participación en soluciones de enfriamiento líquido para centros de datos.
La directiva explicó que el desarrollo de nuevos refrigerantes responde a requerimientos que varían entre regiones y aplicaciones. Por ello, además de su portafolio actual de hidrofluoroolefinas (HFO) de bajo GWP, Chemours trabaja en nuevas generaciones de soluciones mediante la colaboración con fabricantes, clientes, organismos reguladores y otros participantes de la cadena de valor.
Esta evolución, señaló, implica encontrar un equilibrio entre distintas prioridades. La reducción del impacto ambiental debe acompañarse de eficiencia, desempeño y condiciones adecuadas de operación, factores que se consideran desde el desarrollo de nuevas moléculas y mezclas refrigerantes.

Una transición que avanza más rápido
Uno de los cambios más relevantes es la velocidad con la que las nuevas tecnologías están llegando al mercado.
Libertad Sáenz destacó que la adopción de refrigerantes A2L está ocurriendo en periodos más cortos que los observados durante transiciones anteriores.
Como ejemplos, mencionó la incorporación de R-454B, comercializado como Opteon XL41, en aplicaciones de aire acondicionado, así como el uso de R-454C, Opteon XL20, en determinadas aplicaciones de refrigeración comercial.
La expansión de estas alternativas refleja una transformación que no se limita a la sustitución de refrigerantes. También requiere equipos diseñados para nuevas condiciones de operación, procedimientos de instalación adecuados y personal capacitado.
En este contexto, Miguel Ángel Escamilla, gerente de Desarrollo de Nuevos Negocios de Chemours México, también abordó durante AHR Expo México 2026 los desafíos técnicos asociados con la adopción de refrigerantes A2L. El especialista explicó que uno de los aspectos fundamentales de esta transición es comprender que estos refrigerantes están destinados a equipos nuevos específicamente diseñados para utilizarlos.
“Estos refrigerantes fueron desarrollados principalmente para equipo nuevo. No se pueden utilizar para retrofit, no se pueden utilizar para otra aplicación o para algún equipo existente con algún refrigerante anterior”, puntualizó.
Miguel subrayó que su clasificación de seguridad es distinta a la de los refrigerantes A1 tradicionalmente utilizados. Los A2L se caracterizan por su baja inflamabilidad, condición que exige conocer sus propiedades y aplicar procedimientos adecuados durante el diseño, la instalación, la operación y el mantenimiento.
Sin embargo, consideró que su incorporación no representa necesariamente una transformación radical de las prácticas de trabajo, sino una adaptación que debe acompañarse de conocimiento técnico.
“Son refrigerantes muy fáciles de implementar. En general, es lo que hemos visto. Son muy parecidos a la tecnología anterior, con el único tema que son de una clasificación de seguridad diferente”, señaló.
En este sentido, Sáenz destacó que Chemours trabaja con el mercado para proporcionar capacitación y conocimientos que permitan utilizar estas tecnologías de manera segura. La preparación de técnicos, instaladores y personal de servicio se convierte así en un componente esencial para acompañar la transición.

Centros de datos: nuevas exigencias para el enfriamiento
Además de la evolución de los refrigerantes, el crecimiento de los centros de datos representa una oportunidad para el desarrollo de soluciones de enfriamiento más eficientes.
Kim explicó que estas instalaciones enfrentan desafíos relacionados con el consumo de energía y el uso de agua, por lo que requieren tecnologías capaces de responder a necesidades de operación cada vez más exigentes.
En este mercado, Chemours ha incorporado soluciones como R-1233zd(E) y R-515B para aplicaciones en chillers. De acuerdo con la directiva, fabricantes de equipos originales ya han desarrollado unidades centrífugas y sistemas con cojinetes magnéticos que utilizan estos refrigerantes.
Paralelamente, la compañía trabaja en tecnologías de enfriamiento líquido, entre ellas sistemas direct-to-chip, soluciones bifásicas de enfriamiento directo al chip y enfriamiento por inmersión bifásica.
Estas alternativas buscan atender los requerimientos térmicos de la infraestructura digital y contribuir a enfrentar los desafíos asociados con la eficiencia energética y la utilización de recursos.
La combinación de refrigerantes para chillers y tecnologías de enfriamiento líquido amplía las posibilidades de aplicación en un segmento donde la continuidad operativa y el control térmico son fundamentales.
Los centros de datos impulsan el desarrollo de refrigerantes para chillers y tecnologías de enfriamiento líquido, mientras las bombas de calor abren oportunidades en aplicaciones industriales.
Más allá de la refrigeración convencional
Las oportunidades de innovación también se extienden hacia las bombas de calor y los procesos de calentamiento industrial.
Kim identificó la electrificación como uno de los factores que están impulsando estas aplicaciones, particularmente en mercados que buscan alternativas para cubrir necesidades térmicas mediante nuevas tecnologías.
La directiva mencionó el desarrollo de soluciones para bombas de calor aire-agua y agua-agua, así como aplicaciones de alta temperatura, un segmento en el que la compañía continúa trabajando.
Estos desarrollos muestran que la evolución de los refrigerantes no responde únicamente a la reducción de emisiones, sino también a la aparición de nuevas necesidades de enfriamiento y calefacción en distintos sectores productivos.
La adopción de refrigerantes A2L está ocurriendo a mayor velocidad que en transiciones anteriores, pero exige equipos compatibles, buenas prácticas y capacitación especializada.
Seguridad y capacitación, claves para la próxima década
De cara a los próximos años, las representantes de Chemours coincidieron en que la innovación tecnológica deberá acompañarse de capacitación y adaptación a los marcos regulatorios.
Kim recordó que la evolución de los refrigerantes, desde generaciones anteriores hasta las actuales alternativas HFO, ha requerido procesos continuos de desarrollo y transferencia de conocimiento.
En particular, destacó las actividades de formación, asistencia técnica y divulgación que han acompañado la transición de refrigerantes A1 a A2L, con el objetivo de promover su manejo seguro.
Sáenz añadió que las necesidades regulatorias son diferentes en cada país, por lo que la industria debe ofrecer soluciones capaces de responder a mercados que se encuentran en distintas etapas de transición.
Desde la perspectiva ambiental, Escamilla consideró que la incorporación de refrigerantes A2L representa uno de los avances más importantes de las últimas décadas.
“Este tipo de refrigerantes tienen un tiempo de vida atmosférico bastante bajo cuando lo comparamos contra refrigerantes clorados de alto potencial de calentamiento global”, explicó, al destacar su contribución potencial a la reducción de emisiones equivalentes de dióxido de carbono.
El desafío para la industria será, por tanto, avanzar hacia soluciones de menor impacto ambiental sin perder de vista la eficiencia, la seguridad y la preparación de quienes intervienen en su aplicación.
En un mercado donde las transiciones tecnológicas ocurren cada vez más rápido, la innovación en refrigerantes, el desarrollo de nuevas aplicaciones y la profesionalización del personal serán factores determinantes para el futuro del HVAC&R.
