La expansión de la agricultura bajo techo impulsa uno de los mercados más dinámicos para la industria HVAC. Las proyecciones apuntan a que el valor global de los sistemas de climatización para granjas indoor pasará de 3.4 mil millones de dólares este año a 8.7 mil millones en la próxima década, con una tasa de crecimiento anual cercana a los diez puntos porcentuales.
Este ritmo responde a la aceleración de la agricultura vertical, la presión por producir alimentos cerca de los centros urbanos y la necesidad de garantizar estabilidad climática en ciclos productivos intensivos.
De esta forma, el control preciso de temperatura, humedad, ventilación y calidad del aire se convierte en un factor crítico para maximizar rendimientos, reducir mermas y asegurar consistencia en cultivos de alto valor.
En este ecosistema, los sistemas de deshumidificación concentran cerca del 40% de la demanda, reflejo del desafío que representa el manejo de la humedad en espacios cerrados con alta densidad vegetal. A la par, los modelos EPC y design-build ganan terreno como esquemas preferidos para integrar soluciones completas, desde el diseño hasta la operación.
Los proyectos indoor posiciona al HVAC como columna vertebral de la nueva agricultura tecnológica. Regiones como Asia-Pacífico, Norteamérica y Medio Oriente encabezan la adopción, impulsadas por políticas de seguridad alimentaria, escasez hídrica y urbanización acelerada.
Para fabricantes, integradores y desarrolladores, este sector deja de ser un nicho y se convierte en un campo estratégico donde convergen ingeniería avanzada, automatización, eficiencia energética y sostenibilidad, con un impacto directo en la cadena global de alimentos.
