Durante un recorrido por su planta en Jilotzingo, Estado de México, Kryotec mostró cómo diseña, valida, acondiciona soluciones integrales para la cadena de frío farmacéutica, integrando infraestructura especializada, monitoreo de temperatura y evidencia técnica para proteger productos termosensibles.
Por: Cobertura Mundo HVAC&R
La cadena de frío farmacéutica depende de mucho más que equipos de refrigeración. Mantener medicamentos y productos termosensibles dentro de rangos de temperatura controlada exige infraestructura especializada, monitoreo continuo, validación térmica y soluciones de empaque diseñadas para cada operación logística.
Esa fue la premisa del recorrido realizado en la planta de Kryotec, ubicada en Jilotzingo, Estado de México, bajo la conducción de la Ing. Leticia Alcántara, responsable de Operaciones. La visita permitió observar cómo la compañía integra manufactura, ingeniería, validación, acondicionamiento, inventario y servicio técnico para proteger productos termosensibles en sectores como farmacéutica, biotecnología, salud, laboratorios especializados y logística crítica.
La dimensión de este trabajo se entiende mejor cuando se observa el impacto de una desviación térmica. A nivel mundial, las pérdidas derivadas de fallas en la cadena de frío farmacéutica se estiman en alrededor de 35,000 millones de dólares anuales; además, hasta 20 % de los productos farmacéuticos sensibles a la temperatura pueden verse afectados por interrupciones en la cadena de frío, mientras que, en el caso de algunas vacunas, las pérdidas pueden alcanzar hasta 50 %.
Con ese contexto, la cadena de frío deja de verse como un proceso logístico auxiliar y se entiende como una infraestructura crítica. La propia evolución del sector farmacéutico, impulsada por productos biotecnológicos, terapias celulares y medicamentos de alta sensibilidad, ha elevado las exigencias: mientras muchos productos requieren mantenerse entre 2 y 8 °C, otros demandan congelación, ultracongelación o incluso condiciones criogénicas.

Con más de 29 años de experiencia, Kryotec desarrolla soluciones para la cadena de frío farmacéutica, incluyendo validación térmica, estudios de distribución de temperatura, soluciones de empaque pasivo, monitoreo de temperatura y acondicionamiento de sistemas para el transporte de medicamentos y otros productos termosensibles.
El recorrido inició en el área de corte y armado de soluciones textiles, donde comienza la integridad del producto. Ahí se realiza el trazado, corte y ensamble de soluciones diseñadas para perfiles logísticos específicos, con capacidades que van desde 1 litro hasta 1,800 litros. La lógica no es producir empaques genéricos, sino sistemas configurados de acuerdo con el producto, la ruta, la temporalidad y el tiempo real de tránsito.
Como explicó la Ing. Alcántara durante la visita, la primera línea de defensa de un medicamento es la precisión del diseño de la solución de empaque. En esta etapa, cada componente debe responder al comportamiento térmico que se busca proteger.
El segundo punto del recorrido fue el área de validación, uno de los espacios clave de la planta. Kryotec cuenta con tres cámaras climáticas destinadas a la validación térmica de soluciones de empaque, además de equipos de refrigeración farmacéutica, congelación y ultracongelación.
En estas cámaras se simulan las condiciones externas a las que serán expuestas las soluciones de empaque. El objetivo es someterlas a escenarios reales antes de su operación en campo. Para ello, se utilizan data loggers para monitoreo de temperatura, calibrados por un laboratorio acreditado ante la EMA, (Entidad Mexicana de Acreditación) que permiten validar el comportamiento térmico durante el transporte farmacéutico.
Durante la visita se mostró un sistema pasivo integrado por materiales aislantes y fuentes de frío, calificado para un tiempo de tránsito de 48 horas y diseñado para mantener una temperatura interna de 2 a 8 °C tanto en temporalidad cálida como fría.
Esa visión coincide con lo expresado por el Ingeniero Carlos Humberto Infante y Loya, fundador y presidente del Consejo de Administración de Kryotec, en entrevista previa con Mundo HVAC&R, donde señaló que la compañía ha evolucionado junto con la industria farmacéutica y que el uso de biotecnología, trasplantes y otros productos críticos ha requerido soluciones de mayor complejidad térmica. En esa conversación también explicó que Kryotec realiza estudios del perfil térmico del trayecto, considerando las curvas de temperatura que pueden presentarse durante el viaje, para diseñar soluciones a la medida de cada ruta.

La frase que sintetiza esta etapa es clara: la solución existe cuando la evidencia lo confirma. Para Kryotec, no basta con entregar un empaque; cada solución debe contar con respaldo técnico que demuestre su desempeño de acuerdo con el diseño establecido.
La siguiente etapa del recorrido llevó a las cámaras de refrigeración y congelación, donde se acondicionan las fuentes de frío que forman parte de las soluciones pasivas. Kryotec fabrica distintos modelos y acumuladores de frío, seleccionados de acuerdo con la configuración que requiere cada cliente.
El punto técnico es relevante: no todos los productos necesitan el mismo acondicionamiento, ni todas las rutas presentan los mismos desafíos. Por eso, la compañía evita configuraciones genéricas. La temperatura correcta no se improvisa en destino; se define desde la infraestructura, mediante procesos de preacondicionamiento que permiten entregar fuentes de frío listas para integrarse a la operación del cliente.
En la cámara de refrigeración se acondicionan las fuentes de frío que requieren mantenerse en rangos específicos, mientras que en la cámara de congelación se preparan geles sólidos para reducir tiempos operativos o acelerar procesos en las instalaciones del cliente. La propia compañía señala que su servicio puede entregar contenedores listos para su uso, con monitores de temperatura para control constante durante tránsito y distribución.
La cadena de frío dejó de ser un proceso logístico para convertirse en infraestructura crítica.
La cadena de frío, en este sentido, no depende únicamente del transporte. También requiere preparación térmica previa, disponibilidad de materiales, trazabilidad, control documental y capacidad de respuesta. Como parte de esa gestión del riesgo, Kryotec cuenta con 460 posiciones pallet, lo que le permite mantener materiales y soluciones calificadas identificadas, clasificadas y listas para responder a cambios de demanda o necesidades operativas.
La planta también refleja una dimensión organizacional relevante. Kryotec cuenta actualmente con 108 colaboradores distribuidos en distintas áreas operativas, técnicas y administrativas, con una destacada participación femenina dentro de su plantilla operacional. En un sector históricamente técnico e industrial, esta presencia refuerza el papel de las mujeres en procesos de manufactura, validación, calidad, acondicionamiento, inspección y control de soluciones para cadena de frío.
El recorrido concluyó en el Service Center, área dedicada al acondicionamiento, inspección, limpieza, preparación y armado de soluciones de empaque listas para usarse. Esta área también permite prolongar la vida útil de los contenedores para cadena de frío, mediante inspección, mantenimiento, reparación y reacondicionamiento de sistemas reutilizables.
La sostenibilidad también forma parte de esta evolución. Infante y Loya ha señalado que la empresa mantiene proyectos para desarrollar soluciones con materiales reutilizables y de menor impacto ambiental, además de ampliar sus operaciones en otros mercados del continente americano. En entrevista previa con Mundo HVAC&R también explicó que Kryotec trabaja en la recuperación y reciclaje de productos al final de su vida útil, así como en investigación y desarrollo de materiales nacionales más amigables con el ambiente.

Este enfoque se conecta directamente con el Service Center visitado durante el recorrido. La reutilización, reparación y reacondicionamiento de soluciones pasivas no sólo contribuye a la sostenibilidad operativa; también permite mantener disponibilidad, reducir desperdicios y prolongar la vida útil de sistemas diseñados para proteger productos críticos.
Para industrias altamente reguladas, este nivel de control no es accesorio. Una desviación térmica puede comprometer la calidad de un producto, generar pérdidas económicas, afectar la seguridad del paciente o derivar en incumplimientos normativos. De ahí que la cadena de frío moderna exija personal especializado, sistemas de monitoreo en tiempo real, protocolos de operación y empaques diseñados para cada ruta logística.
La experiencia de Kryotec durante la pandemia también ilustra esta dimensión crítica. La compañía participó en el acondicionamiento y envío de vacunas donadas por México a países de Centroamérica y el Caribe, una operación que requirió mantener condiciones controladas durante todo el proceso de transporte.
La cadena de frío en este segmento no se sostiene sólo con empaques, geles o cámaras. Se sostiene con diseño, validación, infraestructura, trazabilidad, talento técnico, monitoreo, protocolos y evidencia.
En una operación donde cada grado puede representar una diferencia crítica, Kryotec ha construido su propuesta alrededor de una convicción: la confiabilidad térmica no se promete; se demuestra.

