Un proyecto piloto impulsado por SEMARNAT y PNUD comprobó que la sustitución de equipos y refrigerantes en refrigeración comercial puede reducir emisiones, optimizar el consumo energético y fortalecer la competitividad de pequeños negocios.
Con información presentada por SEMARNAT, PNUD y el Gobierno de Canadá durante el taller Transición de Refrigerantes Sustentables en la Industria Comercial, celebrado el 14 de mayo de 2026.
Cuando la transición se convierte en un caso real
La conversación sobre la reducción de hidrofluorocarbonos (HFC) suele desarrollarse en torno a metas internacionales, regulaciones ambientales y compromisos climáticos. Sin embargo, uno de los principales retos consiste en demostrar que la transición hacia tecnologías de menor impacto ambiental también puede traducirse en beneficios tangibles para los usuarios finales.
Con ese objetivo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), con financiamiento del Gobierno de Canadá e implementación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), desarrolló un proyecto piloto de sustitución de unidades condensadoras en el Mercado Público Panamericana No. 145, ubicado en la alcaldía Gustavo A. Madero de la Ciudad de México.
La iniciativa fue presentada durante el taller Transición de Refrigerantes Sustentables en la Industria Comercial, donde representantes de la industria, asociaciones, organismos gubernamentales y usuarios finales analizaron los resultados obtenidos y las posibilidades de replicar este tipo de proyectos en otros mercados públicos y pequeñas empresas de refrigeración comercial


Un sector con impacto nacional
La elección del mercado público no fue casual.
De acuerdo con los datos presentados durante el taller, en México existen más de 75 mil carnicerías registradas en el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), mientras que solamente en la Ciudad de México operan 329 mercados públicos.
Se trata de un segmento con una enorme relevancia social y económica dentro de la cadena alimentaria nacional, pero que en muchos casos continúa operando con sistemas de refrigeración de baja eficiencia energética y refrigerantes de elevado Potencial de Calentamiento Global (PCG).
Precisamente por ello, los mercados públicos representan una oportunidad estratégica para impulsar proyectos de modernización que permitan reducir emisiones, mejorar la conservación de alimentos y disminuir costos operativos.
Más de 75 mil carnicerías operan actualmente en México, convirtiendo a este sector en un objetivo estratégico para proyectos de eficiencia energética.
El proyecto piloto
Tras un proceso de selección realizado en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México (SEDECO), el Mercado Público Panamericana fue elegido para participar en el proyecto demostrativo.
La intervención consistió en la sustitución de cinco unidades condensadoras que daban servicio a cuartos fríos utilizados por locatarios dedicados a la venta de carne. Como parte del proyecto se realizó el diagnóstico inicial de los sistemas existentes, el desarrollo de una propuesta técnica, la instalación de nuevos equipos y su posterior puesta en marcha.
Más allá del reemplazo de equipos, el objetivo era demostrar que una actualización tecnológica puede generar beneficios medibles tanto en términos ambientales como operativos.

mejorar las condiciones de conservación de alimentos para los
comerciantes participantes del proyecto piloto.
¿Por qué R-449A?
Uno de los elementos centrales del proyecto fue la sustitución del refrigerante R-404A por R-449A.
La diferencia es significativa.
Mientras el R-404A presenta un Potencial de Calentamiento Global de 3,922, el R-449A registra un valor de 1,397, lo que representa una reducción cercana al 64 %.
De acuerdo con la presentación, la selección de este refrigerante respondió a cuatro factores principales:
• Menor impacto ambiental.
• Mayor eficiencia energética.
• Mayor capacidad de enfriamiento.
• Clasificación de seguridad A1, es decir, no inflamable.
Aunque el sector continúa avanzando hacia tecnologías de muy bajo GWP y refrigerantes naturales, los organizadores destacaron que este tipo de proyectos permite generar experiencias prácticas de transición que pueden ser adoptadas de manera más inmediata por usuarios comerciales.
La sustitución de R-404A por R-449A permitió reducir el Potencial de Calentamiento Global del refrigerante en aproximadamente 64 %.
Del problema a los resultados
El diagnóstico inicial reveló una serie de deficiencias comunes en instalaciones de refrigeración comercial de pequeña escala.
Los sistemas operaban mediante controles tipo on/off, carecían de deshielo automático y presentaban elevados consumos de energía eléctrica. Además, las mediciones realizadas mostraban fluctuaciones importantes de temperatura y humedad relativa, comprometiendo la calidad de conservación de los productos.
Según los datos del monitoreo previo, las condiciones de operación permanecían fuera de los parámetros adecuados aproximadamente el 90 % del tiempo.
Tras la implementación de las nuevas unidades condensadoras y la modernización de los sistemas, los resultados fueron notorios.

una humedad relativa dentro del rango de 80 a 90 %, mejorando significativamente las condiciones de
conservación de los productos respecto a la operación previa. Fuente: SEMARNAT-PNUD.
PARÁMETROS ACTUALES RESULTADO DE LA IMPLEMENTACIÓN
La temperatura logró mantenerse de forma estable dentro del rango de 2 a 4 °C requerido para la conservación de carne fresca, mientras que la humedad relativa se estabilizó entre 80 y 90 %.
Más allá de los indicadores técnicos, esto se traduce en una mejor conservación del producto, menores mermas y una operación más confiable para los locatarios.
Beneficios medibles
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que permitió cuantificar los beneficios obtenidos.
Entre los resultados destacados se encuentran:
• Reducción superior al 60 % en el consumo eléctrico.
• Disminución aproximada de 4,300 kWh por mes.
• Reducción del 62 % en las emisiones directas asociadas al refrigerante.
• Disminución cercana al 70 % en las emisiones totales considerando impactos directos e indirectos.
La evaluación ambiental mostró una mitigación total estimada de 140.47 toneladas de CO2 equivalente, lo que representa una reducción de 70.35 % respecto a la situación inicial.
Estos resultados confirman que la modernización de sistemas de refrigeración no sólo contribuye a los objetivos ambientales derivados de la Enmienda de Kigali, sino que también puede generar beneficios económicos y operativos para los usuarios finales.
El proyecto piloto registró una disminución superior al 60 % en consumo eléctrico, equivalente a cerca de 4,300 kWh mensuales.

tecnologías de refrigeración de menor impacto ambiental en el sector comercial mexicano.
El reto ahora es escalar
Quizá el mensaje más importante del taller no fue el resultado obtenido en cinco carnicerías, sino el potencial de replicación del modelo.
Entre los próximos pasos planteados por los organizadores se encuentra difundir los resultados entre los 365 mercados públicos de la Ciudad de México, impulsar estrategias de escalamiento para pequeñas y medianas empresas y explorar mecanismos de financiamiento que permitan acelerar la adopción de tecnologías más eficientes.
En un contexto marcado por la implementación de la Enmienda de Kigali y la necesidad de reducir el uso de HFC, este tipo de proyectos demuestra que la transición hacia refrigerantes de menor impacto ambiental no es únicamente una meta regulatoria, sino una oportunidad para mejorar el desempeño energético, la calidad de conservación de los productos y la competitividad de miles de negocios que forman parte de la cadena alimentaria mexicana.
